Cookies con chocolate blanco y nueces de macadamia para una merienda invernal.

¡Hola! Esta semana vengo con una receta, ha empezado a hacer mucho frío y apetece encender el horno y ponerse manos a la obra. Me encanta el olor a galletas horneándose y el calorcito del horno en las tardes de invierno... mientras tanto mi gato duerme cerca de la estufa y yo estoy deseando que las galletas se enfríen un poco para tomármelas con algo calentito de beber ¡qué felicidad!

Estas cookies es la primera vez que las hacía, pero venían dos amigos a merendar (¡hola Rafa, hola Cristina!) y quería hacer algo para ellos. Rafa venía con una bolsa de nueces de macadamia que le habían regalado, dispuesto a donar unas cuantas para las galletas jeje, así que la noche anterior estuve investigando recetas y cogiendo un poco de cada una. He de decir que, como las nueces de macadamia son caras, no suelo hacer nada nunca con ellas, pero después del éxito de hoy si que merece la pena comprarse 70 gramos para esto.

Me gusta cocinar charlando, y casi nunca tengo la oportunidad, así que hoy también ha sido un buen día para esto :)

Me ha encantado el resultado, estas galletas se quedan sin duda entre los primeros puestos dentro del ranking de mis galletas favoritas. ¡Tenéis que probarlas!

Ingredientes:  (para unas 18 galletas)
  • 115 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 70 gramos de azúcar moreno.
  • 60 gramos de azúcar blanco.
  • 1 huevo.
  • 1/4 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 1/4 cucharadita de extracto de almendra (yo no tenía y he usado emulsión de princesa, ya que ésta tiene almendra ¡y además huele tan bien!)
  • 155 gramos de harina.
  • 1/2 cucharadita de levadura química en polvo.
  • 1/4 cucharadita de sal.
  • 70 gramos de nueces de macadamia picadas.
  • 75 gramos de chips de chocolate blanco o chocolate blanco en trocitos.


 ¡Ahora manos a la obra! cortamos la mantequilla en daditos y la echamos en el bol que vayamos a trabajar junto con el azúcar. Si tenéis amasadora, poned el accesorio de pala y mezclad bien hasta que quede una masa uniforme.

Mientras se mezcla bien la mantequilla, tamizamos la harina y le añadimos la levadura y la sal y lo mezclamos con una cuchara.

Cuando la mantequilla y el azúcar estén bien mezclados, añadimos el huevo a la mantequilla y batimos hasta que esté incorporado, y luego los extractos de vainilla y almendra (o emulsión de princesa).




Finalmente añadimos la mezcla de harina poco a poco y cuando esté todo listo (en este paso podéis probar la masa y comprobar que hasta cruda esta buenísima) echamos los trocitos de macadamias y chocolate blanco y amasamos con la pala nuevamente.


Ponemos papel de horno en una bandeja y precalentamos a 170 grados. Mientras tanto vamos a hacer bolitas con la masa y ponerlas sobre la bandeja. Si la masa te resulta demasiado blanda puedes poner las bolitas con una cuchara y luego aplastarlas un poquito (muy poquito ¿eh?) con una cuchara limpia y mojada (para que no se pegue). Si no también puedes refrigerar la masa en la nevera una hora y estará más manejable.


Hay que tener cuidado de ponerlas separadas, que luego al hacerse se expanden un montón, ¡tanto que la bolita se convierte en una galleta totalmente plana!

Se hornean unos 8/10 minutos (como ya dije antes, a 170 grados). Hay que ir vigilándolas y cuando ves que se empiezan a dorar los bordes las sacas del horno y las enfrías en una rejilla.



Montaje maravilloso hecho por Cristina (Rafa era el que estaba haciendo la foto, y Chi también)
Las hemos acompañado de una infusión con sabor a galleta de jengibre (sí, las galletas de hombrecillo de jengibre, esas) y mucha charla y estufa, y cabezazos gatunos y ponernos al día. ¡Tenemos que repetirlo más veces!

Hemos vuelto! y traemos un patrón para hacer una bufanda.

Hola! cuanto tiempo sin escribir, mira que tenía remordimientos pero no he tenido tiempo de nada... aún así no hemos parado de hacer labores de trapillo, amigurumis, jerséis de punto, bufandas... y también cupcakes!!! y galletas :)

Una aficción que tengo últimamente es meterme en todas las tiendas de chinos que pillo y ver si tienen agujas de colores, ya sean de punto o crochet, lanas bonitas, trapillo... la cosa empezó siendo una forma de premiarme los malos días y ha acabado siendo una costumbre que no puedo remediar jiji. En Sevilla hay varias tiendas dignas de mención, entre ellas el chino Mao 2010 ( polígono industrial Su Eminencia 11, ¡tranquilas que no hay peligro!) donde hay una gran variedad de trapillo a muy buen precio, lanas de todos los colores (no llegan a la calidad de las buenas de mercería pero no están mal) e incluso hilo gordo de algodón. También tienen mil artículos para hacer manualidades, ¡no tiene desperdicio!.

Dicho este consejo de tejedora fanática, os voy a hablar del patrón de hoy: La bufanda croc-a-tail
Esta foto está extraida de ravelry así como el patrón original en inglés

Esta bufanda sigue un patrón perfecto para principiantes, puesto que el punto básico es el punto del derecho y añade el aumento y el cierre de puntos. La única dificultad es la última fila pero con mis explicaciones espero que sea mucho más sencilla.

Materiales:
  • Agujas de 4 y 1/2. Yo no he usado circulares pero es lo que recomienda.
  • Lana adecuada para las anteriores agujas, las lanas degradadas de colores quedan como en la foto ( de 50 a 100 gramos, depende del largo que se quiera.)
Puntos utilizados:
  • Punto del derecho: vídeo
  • Aumento tejiendo delante y detrás TDD: vídeo
  • Deslizar puntos: vídeo
  • Cerrar puntos: vídeo
  • Disminución tejiendo dos puntos juntos 2PJUN: vídeo
  • Wrap and turn: vídeo Este paso es el único complicado, es para hacer los picos del final, pero si lo queréis rectos podéis pasar del wrap and turn.
Patrón: 
Monta tres puntos en la aguja con vuestro método favorito, a mi me gusta éste.
  1. Aumento TDD en el primer punto, teje al derecho en el resto hasta llegar al final.
  2. Desliza un punto y teje el resto al derecho hasta llegar al final. 
  3. Repite 1
  4. Repite 2
  5. Repite 1
  6. Repite 2
  7. Repite 1
  8. Repite 2
  9. Repite 1
  10. Cierra 3 puntos y luego teje al derecho hasta el final.
 Repetiremos estos pasos del 1 al 10 hasta que la bufanda llegue al largo deseado, pero en la última vuelta 10 del todo (¡¡que ya vamos a acabar!!) no cerramos 3 puntos sino que seguimos los siguientes pasos:

Cerramos 6 puntos y luego :
  1.  (Dando por hecho que tenemos un punto en la aguja derecha) Tejemos un punto al derecho y luego hacemos una disminución 2PJUN. Ahora wrap and turn.
  2. Aumentamos 1 punto TDD y tejemos 2 puntos al derecho. Le damos la vuelta.
  3. Deslizamos un punto, tejemos los 2 siguientes al derecho y 2PJUN. Wrap and turn.
  4. 1 punto TDD y 3 puntos al derecho. Le damos la vuelta.
  5. Deslizamos un punto, tejemos los 3 siguientes al derecho y 2PJUN. Wrap and turn.
  6. 1 punto TDD y 4 puntos al derecho. Le damos la vuelta.
  7. Cierra 4 puntos, 2PJUN y cierra como uno. Cierra el siguiente punto.
Repetimos este proceso hasta que hayamos llenado de picos todo el lateral.

¿Te parece un rollo este último paso porque estas aprendiendo? Pues no pasa nada, deja el final recto que también queda bien jeje.



Yo compré una lana degradada como la de la foto, pero en colores pastel, y quedó bastante bonita. La podéis ver en la foto de la derecha, junto con mi gato Chi cotilleando lo que hago, y ya de paso como se estaba calentito se quedo a echarse una siesta.





Espero que os haya gustado el patrón, lo mismo os sirve para hacer un regalo estas navidades :)

Tarta de queso sin hornear, ¡que ya va haciendo mucho calor!

¿No os encanta la tarta de queso? a mi desde pequeña me rechifla. Recuerdo perfectamente la primera vez que probé una, era una tarta de queso congelada, de esas que hay que descongelar antes de comerse. Yo esperaba impaciente, la miraba, la tocaba a ver si estaba blandita ya... no era una tarta de queso de una pastelería pero aquella tarta sabia a gloria. ¡Qué descubrimiento lo de las galletas machacadas y mezcladas con mantequilla! y que rica la cobertura de arándanos. Y así fue como el postre de un almuerzo familiar de domingo me hizo fan de este maravilloso pastel :)

Hoy en día me gusta probar toda receta que lleve el nombre cheesecake por alguna parte, lo más curiosa que he hecho es el red velvet cheesecake brownie, que básicamente era un brownie con sabor a red velvet y pegotones de masa de cheesecake por encima, ¡¡¡¡¡¡ qué ricooooooooooooo !!!!!! :_)

Pues este sábado vi que tenía una tarrina de queso crema en la nevera abandonada, que me gritaba desde la nevera "¿cuándo me vas a usar?" y del tirón pense en hacer tarta de queso, pero no tenía ganas de rollos de baños maría y siglos de vigilancia de la tarta así que elegí esta receta sin horneado.

 Ingredientes:  (para un molde de 18 centímetros)

Para la base:
  • 72/73 gramos de galletas tipo digestive (aunque en su defecto unas galletas maría iran bien).
  • 45 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 20 gramos de azúcar moreno.
  • un pelín de vainilla en pasta o líquida (menos de media cucharadita).
 Para la tarta:
  • 280 gramos de queso crema (tipo Philadelphia, ¡no vale light!) .
  • 112 gramos de azúcar glass (así se nos disuelve mejor).
  • 100 mililitros de agua.
  • 11.2 gramos de gelatina neutra en polvo (o en su defecto en láminas).
  • 140 mililitros de nata de montar.
Para decorar:
  • 60 mililitros de nata de montar (basicamente lo que ha sobrado del brick pequeño que he abierto para la tarta)
  • 16 gramos de azúcar avainillada.
  • Mermelada de fresa.
  • Arándanos, o frutas rojas o fresas o lo que se os antoje.
Para empezar trituramos las galletas, yo he usado la batidora de vaso, se puede usar también picadora o romperlas a golpes y descargar así el stress. Mientras hacemos ésto dejamos mezclándose la mantequilla con el azúcar moreno en el bol de la amasadora con la pala de amasar, en éste paso añadimos también el extracto de vainilla. Cuando se hayan integrado el azúcar y la mantequilla lo mezclamos con la galleta triturada. Cortámos un círculo de papel de hornear del tamaño del molde y lo ponemos en el fondo, y sobre éste papel ponemos la masa de galleta aplástandola con una cucharita dejándo la capa lo más lisita posible. Metemos el molde en la nevera mientras hacemos lo demás.





Ahora montamos la nata con la batidora de varillas o las varillas de la artisan (o a mano si tienes superpoderes) hasta que quede bien firme. Hay que tener cuidado de no cortarla, así que en cuanto veas que esta espesa y durita (se forman ondas) deja de batir. La nata montada también la reservamos en la nevera.










El siguiente paso es mezclar el queso crema con el azúcar glass (también con las varillas para que no se ponga muy líquido).
Después ponemos el agua a hervir y añadimos la gelatina, que apartaremos del fuego cuando se haya disuelto. Esperamos 2 o 3 minutillos para que se enfrie un poco y luego lo vamos añadiendo poco a poco al queso crema mientras batimos hasta que esté bien mezclado.




Apagamos ya la batira y cogemos una espátula. Saca la nata montada de la nevera y añádela a la mezcla de queso crema con movimientos envolventes con la espátula. Cuando la crema sea homogénea ya puedes echarla en el molde sobre la capa de galletas. ¿Has visto que sencillo? śolo te queda esperar hasta que se enfrie todo y se cuaje muy bien, yo la dejé hasta el día siguiente pero con unas 3 horas estará.
 Desmóldala con cuidado, si es necesario pasale un cuchillo por el borde. Luego cúbrela de mermelada de fresa. Monta los 60 mililitros de nata con los 16 gramos de azúcar avainillada y métela en una manga pastelera con una boquilla pequeñita pequeñita. Yo he usado una boquilla de estrella pero podéis darle la forma que os apetezca o que tengáis a mano. Luego añadid unos arándanos o la fruta que hayáis elegido y ya está lista.

¡Ñam ñam! está buenísima :)__  (dejándo un poco de lado la operación bikini jiji)

Un beso
Leti